transformar experiencias

La vida es un cúmulo de experiencias

nos dan la oportunidad de aprender

La vida es un cúmulo de experiencias que nos dan la oportunidad de aprender. Se dice, y no falta razón, que se aprende más en las adversidades que en los momentos buenos pero, no todos somos capaces como si de un alquimista se tratara, de cambiar el plomo en oro.

Eso es un arte de las personas con un cierto nivel de inteligencia emocional. Sin embargo, no es privativo y se puede cultivar, la base se puede aprender y practicar.

hacer de la vida una fuente positivaEl arte de dar la vuelta a las cosas depende en gran medida del ambiente vivido desde la niñez; saber desenvolvernos de manera activa y sobre todo participativa es algo que se aprende viviendo en un ambiente con un comportamiento de este tipo. La influencia que ejerce el ambiente primero familiar y después social en el desarrollo de los niños, no es algo que os vaya a descubrir yo.

Conocí a una mujer que tenía una enfermedad, ignoro sus razones para hacer vivir a sus dos hijas de nueve y once años, un verdadero infierno con el proceso de su enfermedad.

Las manipulaba emocionalmente para su facilidad. Frases como queréis que me muera o me estáis poniendo peor de lo que estoy eran normales en su vocabulario. Podéis imaginaros el trauma que les causó a las niñas.

Hoy en día tienen quince y diecisiete años y su inteligencia emocional deja mucho que desear. Además, aunque les digas lo que les digas y la psicóloga esté trabajando este punto, ellas en cierto modo, aunque no lo reconocen abiertamente pero frases y palabras llevan a esta deducción, se sienten en parte culpables de la muerte de su madre.

Es una historia muy triste y muy extrema pero es un ejemplo de cómo el ambiente influye en la autoestima y el desarrollo emocional sano o como en este caso lo contrario. También nos ayudará, pienso, a entender mejor el valor de las madres que teniendo la misma enfermedad o cualquier otro tipo de problemas, por muy graves que sean siempre hacen lo mejor y muestran el lado más dulce.

Mi reconocimiento y admiración para todas ellas y para todas las personas de esa condición.

A las niñas de la historia, les costará tiempo enmendar el desaguisado que en herencia les dejó su madre pero seguramente, con tiempo y paciencia lo conseguirán. Sacarán una enseñanza para su vida como adultas y convertirán lo negativo en positivo, es mi deseo y lo deseo profundamente porque las niñas son un primor y merecen ser felices.

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